¿Cómo asegurar el éxito en una empresa familiar? La clave puede estar en un director general externo

Las empresas familiares (EF) suelen enfrentarse a desafíos únicos que, si no se gestionan bien, pueden amenazar su supervivencia. Las principales causas de la desaparición de una empresa familiar suelen ser las desavenencias entre sus miembros, la falta de interés de la familia y una gestión deficiente. La buena noticia es que una solución eficaz, cuando una EF llega a un cierto nivel de complejidad, puede ser incorporar un director general (DG) externo a la familia. Pero, ¿cómo lograr que esta decisión sea un éxito? Exploremos las ventajas y precauciones clave de contar con un DG externo en una empresa familiar.

Ventajas de un DG externo en una empresa familiar

  1. Habilidades y experiencia necesarias: Un DG externo aporta habilidades específicas que tal vez la familia no tenga, y su experiencia en diferentes etapas del negocio puede ser invaluable.
  2. Neutralidad y armonía: Cuando el DG no es parte de la familia, es más fácil evitar conflictos personales y tomar decisiones objetivas. Esto también puede proteger las relaciones familiares y contribuir a la armonía.
  3. Mejora del clima de trabajo: Un DG externo puede formar equipos eficaces, introducir nuevas metodologías y tratar a los familiares empleados con objetividad.
  4. Confianza en el Consejo: Al ofrecer informes detallados y profesionales, el DG refuerza la confianza de la familia propietaria y de accionistas externos.
  5. Objetividad en el trato con la familia: La relación con familiares dentro de la empresa será más profesional y objetiva, promoviendo un ambiente de respeto y rendimiento.

Precauciones para evitar riesgos

Para que esta estrategia sea efectiva, la familia debe seguir algunas pautas que aseguren una integración positiva del DG. Aquí van algunos consejos fundamentales:

  1. Estructuras de gobierno sólidas: La empresa debe contar con un consejo de administración funcional, y, si es posible, un consejo de familia. Esto permite una gestión más estructurada y evita que el DG se convierta en el único líder.
  2. Roles claros: La familia debe decidir si quiere gobernar (definir la dirección) o gestionar (operar en el día a día). Esta decisión ayudará a definir el rol del DG y a evitar conflictos.
  3. Respetar la autoridad del DG: Para que el DG pueda actuar, es esencial respetar su ámbito de gestión y no interferir en sus decisiones operativas. Informar al Consejo no debería implicar pedir permiso.

¿Qué debe tener un DG para triunfar en una empresa familiar?

Para triunfar en una empresa familiar, un DG necesita mucho más que experiencia. Debe tener habilidades de liderazgo únicas y ciertos rasgos personales, como humildad, empatía y flexibilidad, para adaptarse a la cultura y valores de la familia. También debe ser capaz de inspirar y entusiasmar a la familia propietaria, convirtiéndose en un verdadero aliado en los proyectos y el crecimiento de la empresa.

Conclusión

Incorporar un DG externo a una empresa familiar puede ser un paso estratégico hacia la armonía familiar y la profesionalización de la gestión. Con una selección cuidadosa y respetando su autoridad, un DG externo puede traer consigo una combinación ganadora: armonía familiar + proyectos ilusionantes + buena gestión.

¿Estás listo para dar ese paso en tu empresa familiar?